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¿Bajar la cuota o bajar el plazo?

Juntas un dinero extra, lo llevas al banco para amortizar, y el asesor te pregunta: «¿quiere reducir la cuota o reducir el plazo?». Casi nadie sabe qué contestar. Esa respuesta, en un préstamo normal, vale más de S/1,900.

Actualizado el 4 de noviembre de 2026 · 5 minutos de lectura

Qué significa cada opción

Cuando pagas un monto extra a tu préstamo —lo que el banco llama amortización de capital— tu deuda baja de golpe. Pero esa bajada se puede repartir de dos formas distintas, y el banco te hace elegir:

Suena a preferencia personal. No lo es: una de las dos te cuesta bastante más dinero.

El ejemplo con números reales

Tomemos un préstamo personal corriente en Perú:

Llega el mes 12. Has pagado un año y te quedan 24 cuotas. En ese punto consigues S/5,000 —una gratificación, un trabajo extra, lo que sea— y decides amortizar. Tu saldo baja de S/15,607 a S/10,607.

Y ahí el asesor te hace la pregunta. Esto pasa según lo que contestes:

EligesTu cuotaMeses que faltanInterés que aún pagarás
Reducir el plazoS/ 93615S/ 2,716
Reducir la cuotaS/ 63624S/ 4,660

Reducir el plazo te ahorra S/1,944 más de intereses y te saca de la deuda 9 meses antes. Mismo dinero amortizado, misma deuda, distinta casilla marcada.

Por qué pasa esto

El interés se calcula sobre el saldo que debes, cada mes. Mientras más meses sigas debiendo, más veces te cobran interés — aunque el saldo sea menor.

Al reducir la cuota, bajas lo que pagas hoy pero sigues debiendo 24 meses más. Son 24 cobros de interés. Al reducir el plazo, mantienes el pago y cierras la deuda en 15 meses: solo 15 cobros.

Dicho simple: el tiempo es lo que te cobra el banco. Acortarlo es lo que te ahorra plata.

Cuándo sí conviene reducir la cuota

No siempre gana el plazo. Reducir la cuota es la decisión correcta en un caso concreto: cuando la cuota actual te está ahogando.

En el ejemplo, bajar la cuota libera S/300 al mes. Si hoy tus cuotas se llevan más de la mitad de lo que ganas, esos S/300 mensuales pueden ser la diferencia entre mantenerte al día o caer en mora. Y caer en mora cuesta mucho más que S/1,944: moras, penalidades, tu clasificación en la Central de Riesgos de la SBS y la puerta cerrada a renegociar.

La regla corta: si llegas bien a fin de mes, reduce el plazo. Si estás al límite, reduce la cuota y compra oxígeno.

Tres cosas que conviene saber antes de amortizar

1. Amortizar no es adelantar cuotas

Son cosas distintas y los bancos las ofrecen por separado. Adelantar cuotas es pagar por anticipado las próximas mensualidades: no reduce el capital ni te ahorra interés, solo compras tiempo. Amortizar capital sí reduce lo que debes. Si vas a pagar un extra, pide siempre amortización de capital y que te lo confirmen.

2. Pregunta por la comisión de prepago

Algunos créditos cobran una comisión por pagar antes. Normalmente es pequeña frente a lo que ahorras, pero conviene saberla antes y no después.

3. Pide el cronograma nuevo por escrito

Después de amortizar, tu calendario cambia. Pide el cronograma actualizado y guárdalo. Ahí vas a ver tu nueva cuota o tu nueva fecha de término, y también tu TCEA, que es el número que de verdad te dice cuánto te cuesta la deuda.

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